Las pensiones son intocables. El paro y la crisis se han quedado en un segundo plano en las agendas de los sindicatos mayoritarios para dejar paso a la defensa a ultranza del sistema público de pensiones, cuya propuesta de reforma le ha valido al Gobierno central la primera -y contundente- manifestación en contra.
Miles de trabajadores, parados y jubilados granadinos (en concreto, 7.000 según los cálculos de la Policía Local y 15.000 según los convocantes) se manifestaron por el centro de la ciudad para exigir al Gobierno que se retracte y modifique la propuesta inicial de reforma, que incluye el retraso de la edad de jubilación y el aumento de los años cotizados necesarios para cobrar la pensión mínima.
El mensaje era simple -los asistentes intentaban competir con la batukada que presidía la manifestación con gritos de "No al pensionazo"- pero contundente. La secretaria general de UGT de Granada, Manuela Martínez, aseguró que los sindicatos "no van a permitir un atropello" como el propuesto por el Gobierno central, que "supone una agresión gravísima y contradice las palabras del propio presidente, que aseguró que jamás recortarían los derechos de los trabajadores".
Por su parte, el secretario general de CCOO de Granada, Ricardo Flores, insistió en que la manifestación celebrada ayer pretende "reivindicar nuestro sistema de protección y su espina dorsal, el sistema de pensiones". Flores recordó que los trabajadores granadinos "no están dispuestos a renunciar a algo de su patrimonio, que se ha constituido con las aportaciones y el esfuerzo de miles y miles de trabajadores".
La puerta a nuevas reivindicaciones, si el Gobierno persiste en su empeño de reformar el sistema de pensiones sin el consenso de los sindicatos, está abierta. "Los trabajadores somos los que les damos contundencia y los que queremos que este sistema de pensiones tenga estabilidad y eficacia. Lo vamos a defender con uñas y dientes ante cualquier tipo de agresión", aclaró el secretario general de CCOO. Más información en página 37
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